El quincunce wixárika: qué es, significado y los 5 puntos sagrados
¿Qué es el quincunce wixárika?
El quincunce (o ts+kuri en lengua wixárika) es una figura geométrica ancestral que representa el Universo dividido en cuatro direcciones cardinales y un centro. Para los wixaritari (huicholes), no se trata de un simple dibujo: es la estructura misma de la realidad, el modelo que organiza el espacio cósmico, el territorio y hasta el paisaje cotidiano.
En la antropología mesoamericanista, especialmente en los trabajos de Johannes Neurath (2004), esta figura se describe como la cuadratura de la dualidad y sus opuestos: arriba y abajo, norte y sur, derecha (tserietána) e izquierda (‘uta). Es la síntesis de cualquier totalidad: el Universo, un territorio, un lugar o un paisaje.
Los wixaritari llaman kiekari a su etnoterritorio. Esta palabra también significa “comunidad”, “lugar donde se vive” y “lo que se ve”. “Kiekari es lo que se ve”, dicen en campo. Así, el territorio no es solo tierra: es un macrocuerpo vivo, donde cada lugar sagrado corresponde a un órgano del cuerpo humano, los ríos son sus venas y una red de caminos rituales (nanayari) los conecta como parentesco espiritual.
Significado profundo en la cosmovisión wixárika
El quincunce no es una delimitación arbitraria. Los estudios antropológicos clásicos señalaban que el etnoterritorio wixárika abarcaba aproximadamente 97 000 km² distribuidos entre Nayarit, Jalisco, Durango, Zacatecas, Aguascalientes y San Luis Potosí, dibujado como quincunce. Sin embargo, esta figura geométrica ignoraba el relieve, el clima, los ríos y, sobre todo, el significado espiritual y ritual que los wixaritari le otorgan.
El territorio oficial reconocido por resoluciones presidenciales es mucho más pequeño (aproximadamente 4 255 km² en la Sierra Madre Occidental). Por eso, la Geografía actual propone una representación cartográfica respetuosa de la cosmovisión wixárika, basada en el conocimiento local, las cuencas hídricas y los corredores bioculturales. El agua —especialmente los ríos— es sagrada: conecta el macrocuerpo y da vida.
El plano vertical se divide en arriba (Eriapa / Matahek+o taimá), centro (Ixapao reutari) y abajo (Sutá). El plano horizontal relaciona estas alturas con las direcciones: este = arriba, norte = izquierda, sur = derecha y oeste = abajo. Todo esto refleja una relación armónica entre cuerpo, territorio y cosmos.
Los 5 puntos sagrados: el corazón del quincunce
El quincunce wixárika se materializa en cinco puntos sagrados que forman una cruz romboide. Estos sitios no solo marcan direcciones: son destinos de peregrinación, lugares de origen mítico y guardianes de la vida. Cada uno corresponde a una deidad o aspecto fundamental del Universo:
1. Hauxa Manaka (o Hauxamanaka) – Norte
Cerro Gordo, en la sierra de Durango. Punto extremo norte del territorio simbólico. Lugar de ancestros y conexión con el “arriba” en su orientación ritual.
2. Wirikuta – Este
El desierto de Real de Catorce, en San Luis Potosí. El sitio más sagrado para la recolección del hikuri (peyote). Representa el amanecer, la vida nueva y el Sol. Es el destino central de la gran peregrinación anual.
3. Haramaratsie (Tatei Haramara) – Oeste
El mar en San Blas, Nayarit (océano Pacífico). Lugar del origen de la vida y de la deidad femenina del agua. Representa el “abajo” y el final del ciclo.
4. Xapawiyemeta – Sur
Isla de los Alacranes, en el lago de Chapala (entre Jalisco y Michoacán). Sitio acuático sagrado vinculado a la fertilidad y al equilibrio.
5. Te’akata – Centro (Axis Mundi)
Las grutas sagradas en la Sierra Huichola (principalmente en Jalisco). El corazón del territorio, donde se concentra la energía vital y donde se conectan todos los rumbos. Aquí residen las comunidades principales y el fuego sagrado (Tatewari).
Estos cinco puntos forman la figura del quincunce y definen el kiekari como un espacio vivo y conectado. Las rutas de peregrinación (yeiyari) siguen antiguos caminos (nanayari) que hoy coinciden parcialmente con carreteras, pero que mantienen su poder espiritual.
Importancia actual y respeto territorial
Comprender el quincunce wixárika no es solo un ejercicio académico: es una herramienta para reconocer derechos territoriales, libre tránsito, uso de recursos naturales (como el peyote) y protección de sitios sagrados. Propuestas cartográficas recientes, como las basadas en el Corredor Biocultural del Centro Occidente de México (COBIOCOM), buscan delimitar un territorio de aproximadamente 92 624 km² que respeta cuencas hídricas y ecosistemas, alineándose con la visión wixárika.
El quincunce nos recuerda que para los wixaritari el territorio no es propiedad: es un ser vivo del que formamos parte. Respetarlo es preservar no solo un paisaje, sino una forma completa de entender el Universo.
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